COLECCIÓN : DIVERSIDAD VISUAL

Gigi retrata el ruido, el olor, los sabores, el sudor. Captura y transmite la lascivia, las miradas retadoras, el deseo, lo irreverente, lo insaciable, lo perverso y, sin duda, evidencia la estética que las convierte en obras de arte.

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NOTAS

Gigi Mizrahi recorre las calles y penetra las entrañas de Cuba en una cálida complicidad con los autos antiguos. Viejos testigos ingenuos que le cuentan anécdotas de los tiempos buenos y malos, de lo mucho que han visto y oído, del corazón y la fortaleza de loscaribeños. Es a través de ellos que Gigi, con su lente, se roba el alma y la piel de la isla.

 

En esas andanzas logra captar escenas anárquicas, convulsivas, llenas de vida y sensualidad; representaciones improvisadas por intérpretes que miran de manera provocativa a la cámara, invitando al espectador a formar parte de acontecimientos que lo podrán seducir o inquietar.

 

Mizrahi no sólo logra el encuadre perfecto de las escenas sino que atrapa su esencia: un dramatismo visual efímero, cargado de sensaciones y emociones atemporales. Retrata el ruido, el olor, los sabores, el sudor. Captura y transmite la lascivia, las miradas retadoras, el deseo, lo irreverente, lo insaciable, lo perverso y, sin duda, evidencia la estética que las convierte en obras de arte.

 

 

Raquel Tacher

EXPOSICIÓN

Diversidad visual, Galería Immagini, Ciudad de México, 2013.

Con un toque de simpatía y buen humor, Gigí resignifica a través de su lente el lado humano de sus personajes.

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